Albarracín
Emplazada
en una colina de los Montes Universales, es ciudad medieval que se asienta en
el istmo y la península que forma el río Guadalaviar. Está rodeada en sus
cuatro quintas partes por un profundo tajo que hace de foso defensivo,
complementado por el imponente cinto de murallas que culminan en el castillo
del Andador.
El encanto de Albarracín está sobre todo en el trazado de sus calles
adaptadas a la difícil topografía del terreno, con escalinatas y pasadizos y en
el conjunto de su caserío de muros irregulares, de color rojizo, con entramado
de madera, en difícil equilibrio, con aleros que se tocan. Una característica
diferenciadora de la ciudad de Albarracín respecto a los pueblos de la Sierra
es el empleo abundante de las estructuras con entramado de madera y tabicones
de yeso rojizo que confieren el color característico al conjunto. El yeso es
material característico en Albarracín, más incluso que la piedra. La
arquitectura de madera y yeso es más liviana que la de piedra, lo que reduce el
volumen de materiales a utilizar, y en el caso de la ciudad economiza el costo
de la obra por la dificultad de acceso de los mismos a ésta. Cada rincón, cada
casa, es objeto de admiración por sus puertas y llamadores (picaportes de
hierro imitando un pequeño y fantástico dragón), sus diminutas ventanas con
visillos de encaje, sus balcones corridos en rica forja y de madera tallada,
... El monumento principal de Albarracín es la ciudad misma. Cuenta con
abundantes monumentos, como la Iglesia de Santa María, la Catedral, el Palacio
Episcopal y algunas mansiones señoriales. La naturaleza ha sido generosa en la
Sierra de Albarracín, pudiendo encontrar en ella una gran diversidad de
ecosistemas. Cañones, profundos barrancos, cortados, valles, suaves praderas,
extensos bosques... con una gran riqueza en flora(sabinas, acebos, robles…)y
fauna (ciervos, corzos, jabalíes, gato montés, ardillas…)En la Sierra
encontramos también fuentes, manantiales, lagunas y nacimientos de ríos, como
el Tajo, Guadalaviar, Cabriel y otros de menor importancia fluvial, formando
caprichosos remansos, pozas, cascadas.... Todo esto unido al aire limpio y
fresco que aquí se respira y al verdadero espectáculo que ofrece el cielo por
la noche, hacen que un recorrido por estos bellos y tranquilos parajes dejen un
recuerdo inolvidable al viajero. Os lo recomiendo yo he ido bastante veces y
cada vez que voy descubro algo nuevo.
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